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Gran Bretaña: más de un millón de embriones destruidos en 14 años

autor: Admin

categoría: Motivos para adoptar

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La mayoría se destruyen inmediatamente, sin llegar a ser congelados
Aceprensa
16 Enero 2008

En 1996 se produjo en Gran Bretaña la primera destrucción masiva (varios miles) de embriones congelados que nadie quería gestar, al acabar el plazo máximo de conservación (cinco años) previsto por la ley (ver Aceprensa 116/96). El público sintió conmoción. No sabía entonces que muchos más embriones se estaban destruyendo a diario, hasta sumar 1,2 millones en los primeros catorce años desde que entró en vigor la ley de reproducción asistida.

Las cifras, que estaban en poder del Ministerio de Sanidad, se han conocido gracias a una interpelación al gobierno por parte de David Alton, miembro independiente de la Cámara de los Lores. Resulta que entre 1991 y 2005 se crearon en Gran Bretaña 2.137.924 embriones, de los cuales no llegaron a implantarse alrededor de 1,2 millones. La mayoría de estos fueron destruidos inmediatamente. Los demás fueron congelados, pero prácticamente todos acabaron también destruidos una vez cumplido el plazo legal sin que las mujeres o parejas que los habían encargado los reclamaran para implantarlos.

Esto es consecuencia de los métodos utilizados por las clínicas de reproducción asistida, que crean muchos más embriones de los que se van a implantar, a fin de aumentar la probabilidad de éxito. Primero descartan los que, examinados al microscopio, parecen defectuosos; de los seleccionados, implantan uno o dos, y congelan los restantes por si falla el primer intento.

Para Lord Alton, urge buscar una alternativa a la destrucción: “Sería mejor que los embriones que van a ser destruidos se destinaran para otras parejas infértiles. Por lo menos tendrían posibilidades de vivir”, señaló en declaraciones a The Sunday Times (30-12-2007). La ley inglesa permite la adopción de embriones por parte de otras parejas, pero no es una práctica habitual. Según Donor Conception Network, asociación que representa a familias con niños nacidos de embriones donados, habría más adopciones de este tipo si los padres naturales conocieran a las parejas deseosas de adoptar. Para la Infertility Network UK, que ayuda a parejas con dificultades para tener hijos, sería necesario fomentar la adopción, siguiendo el ejemplo de algún país como EE.UU., donde es una práctica cada vez más frecuente (ver Aceprensa 115/05).

Snowflakes, un programa norteamericano que promueve la adopción de embriones, ha conseguido en diez años de actividad que 157 niños nacieran de esta forma, sin diferenciar embriones viables e inviables, ya que, según su experiencia, de los juzgados por las clínicas como embriones deficientes han nacido también niños sanos.

 

 

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